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Terapia para adolescentes

Una etapa llena de cambios que a veces necesita acompañamiento

La adolescencia es un período de transición de la niñez a la adultez que presenta muchos desafíos, además de una intensa búsqueda de identidad. La mayoría de los adolescentes tienen dificultades para entender lo que sienten o no saben cómo afrontar ciertas situaciones. La sexualidad, el cuerpo, la amistad, los estudios, las expectativas familiares y las relaciones sociales son temas que les generan ansiedad, preocupación y frustración.

La comunicación con ellos puede ser una tarea difícil; no son pocas las ocasiones en que tratan de esconder sus emociones. Son los padres quienes suelen buscar la ayuda.

El proceso

¿Cómo trabajo con adolescentes?

En las primeras sesiones, me centro en conocer qué está pasando con el adolescente, cómo se siente, qué le preocupa y qué necesita. A partir de la evaluación, defino objetivos específicos y realistas que se adaptan a cada persona y al momento que está atravesando.

Las sesiones se desarrollan en un espacio confidencial y seguro. Pueden expresar lo que sienten, entienden lo que les está pasando y aprenden herramientas para sentirse mejor consigo mismos y con los demás.

Utilizo distintas técnicas que les ayudan en aspectos como una mejor gestión de sus emociones, la resolución de conflictos, relacionarse mejor con otras personas o cualquier otra dificultad que tengan o pueda surgir en su día a día.

La terapia es dinámica y se adapta de forma constante a la evolución del adolescente.

No estás solo

Acompaño también a las familias

Cuando es necesario, ayudo a las familias a comprender lo que le está pasando a su hijo, a mejorar la comunicación y a crear un entorno familiar más saludable.

¿Cuándo pedir ayuda?

Te ayudo si tu hijo o hija

Vive con un nerviosismo excesivo, tiene miedo o preocupación por muchas cosas.
Se muestra triste, desmotivado, frustrado o con sensación constante de vacío.
Está sufriendo acoso escolar.
Usa mucho el móvil, los videojuegos o las redes sociales.
Se autolesiona.
Abusa de alguna sustancia.
Se encierra en su habitación, deja de ver a sus amigos o evita actividades sociales.
Tiene problemas con amigos o compañeros.
Hay cambios en su alimentación.
Su rendimiento escolar baja, no se concentra o no quiere ir a clase.
Siente que no vale lo suficiente.
Hay muchas discusiones en casa, le cuesta cumplir las normas o te desafía.
Se le diagnostica alguna enfermedad.
Se enfada constantemente y no sabe cómo controlar el enfado.
O cualquier otro problema que te preocupe.

Tratamientos psicológicos para adolescentes

Ansiedad y ataques de pánico
Depresión
Baja autoestima
Diagnóstico de enfermedad
Separación de los padres, duelo
Dificultades en las relaciones sociales
Autolesiones
Técnicas de estudio
Trastornos de alimentación
Trastornos del sueño
Problemas de conducta y emocionales

Dificultades en el cumplimiento de normas, conductas desafiantes, cambios frecuentes en el estado de ánimo.

Problemas académicos y de rendimiento

Dificultades de aprendizaje, falta de concentración, gestión del estrés académico.

TDAH

Trastorno de déficit de atención con hiperactividad.

Adicciones

Nuevas tecnologías, sustancias.

Otras áreas en las que puedo ayudarte

¿Tienes dudas sobre cómo está tu hijo o hija?

Una primera conversación puede ayudarte a verlo con más claridad. Escríbeme y hablamos sin compromiso.