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Terapia de pareja

No se trata de buscar culpables, sino de entender cómo funciona vuestra relación

Si habláis pero no os entendéis, vuestra relación ha cambiado, tenéis dificultades en la convivencia, os seguís queriendo pero la distancia cada día es mayor, o cualquier otro motivo que os preocupe, puede ser un buen momento para pedir ayuda.

La terapia de pareja es un espacio seguro en el que podéis expresar vuestros sentimientos, preocupaciones y necesidades. No se trata de buscar culpables, sino de que os deis cuenta de cómo funciona vuestra relación y aprendáis estrategias para fortalecerla. Os proporcionará nuevas formas de relacionaros para construir una relación más sana.

¿Cuándo pedir ayuda?

Podéis acudir a terapia si

La comunicación entre vosotros se ha vuelto difícil.
Discutís por lo mismo una y otra vez.
Sentís que estáis distanciados.
Se han producido cambios en vuestra relación (nacimiento de un hijo, diagnóstico de una enfermedad…).
La sexualidad os preocupa.
Hay celos, desconfianza o infidelidades.
No sabéis cómo dejar la relación.
Os han ocurrido traumas que afectan a vuestra vida en pareja.
Hay problemas con las familias de origen.
Existen diferencias importantes en la convivencia, la crianza de los hijos o en proyectos de vida.
No hay motivación o no disfrutáis haciendo cosas juntos.
Queréis mejorar antes de que el desgaste sea mayor.
Os habéis separado o divorciado.

¿Cómo se desarrolla la terapia?

Primera fase: Evaluación

Evalúo cómo se ha desarrollado vuestra relación, los problemas actuales que tenéis y qué cambios os gustaría lograr.

Segunda fase: Comprensión

Os ayudo a identificar los patrones de comunicación y comportamiento que mantienen vuestros problemas.

Tercera fase: Herramientas

Aprendéis técnicas para mantener una relación más equilibrada y satisfactoria: expresar necesidades, mostrar empatía, recuperar la confianza.

Cuarta fase: Consolidación

Los cambios conseguidos se consolidan y los podéis aplicar en vuestra vida cotidiana y de cara al futuro, conseguiréis tener más seguridad y autonomía.

Lo que debes saber

¿Y si mi pareja no quiere venir?

Es muy común que uno de los miembros de la pareja sienta la necesidad de acudir a terapia y el otro no. La primera sesión es un espacio para hablar, permite escuchar ambas perspectivas sin presiones, aclarar dudas y valorar el tipo de ayuda que necesitáis.

Si una pareja ha decidido divorciarse, la terapia puede ser también una herramienta válida para cerrar la relación de forma respetuosa y, si tenéis hijos, es importante, gestionar el proceso de la mejor manera posible y sentar las bases para una relación cordial en el futuro.

Tratamientos psicológicos para parejas

Problemas de comunicación
Dependencia emocional
Desinterés o apatía hacia la relación
Problemas con las familias de origen
Problemas sexuales
Infidelidad
Celos excesivos o desconfianza
Estrés laboral o financiero
Separación o divorcio
Cambios vitales relacionados con enfermedades
Discusiones frecuentes

Sobre las tareas del hogar, el dinero.

Problemas de convivencia
Conflictos por circunstancias vitales

Crianza de los hijos, toma de decisiones importantes.

Problemas individuales que afectan a la relación

Ansiedad, depresión, baja autoestima.

Sentirse solo dentro de la pareja

Otras áreas en las que puedo ayudarte

¿Sentís que algo no funciona?

Hablar a tiempo puede cambiar las cosas. Escribidme y hablamos sin compromiso.